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La flexibilidad de horarios y el acceso a especialistas, principales motores del bienestar laboral

Los empleados en todo el mundo lo tienen claro; la posibilidad de tener un horario de trabajo flexible es la mejor forma de que las organizaciones mejoren el bienestar de sus plantillas. Así ha quedado acreditado en un reciente informe al respecto que también ha descubierto que la mayoría de las empresas no hacen lo que predican, con respecto a la salud mental de sus trabajadores.

La pandemia global y los largos periodos de tiempo en aislamiento o teletrabajo son algunos de los temores que han perjudicado la salud mental de millones de profesionales.

Según un reciente estudio realizado entre 1.000 organizaciones y 1.000 trabajadores, hay una gran diferencia entre la puntuación que los directivos dan a sus estrategias de salud laboral y la que reciben del resto de trabajadores. En concreto, en una escala de 0 a 10, los líderes otorgan una media del 7,6 y los empleados del 4,4. Los responsables de RR.HH. incluso llevan su nota hasta el 7,8.

Estos datos indican claramente que la conciencia general sobre este problema es baja y seguramente tenga que ver con los resultados a largo plazo que proporciona y la necesidad de reducir costes a corto que a muchos atenaza.

En cambio, los expertos consideran que este aspecto resulta crucial para los beneficios futuros de las organizaciones. Por eso, aseguran que ignorar la salud mental no es una opción.

No en vano, la mitad de todos los empleados ha pensado en dejar su trabajo en los últimos 18 meses, por problemas de salud mental y las mujeres sienten este estrés adicional más que los hombres, con un 34% que asegura que sus empresas no han realizado cambios positivos para mejorar su bienestar psicológico, en el último año y medio.

De hecho, algunos estudios recientes indican que el número de comentarios negativos y desesperados de los empleados va en aumento y algunos lo califican de “asombroso”.

Otras opiniones indican que las empresas suelen contar con herramientas y servicios que ayuden a mejorar la salud mental, pero sin darle demasiada importancia ni integrarlo en su cultura corporativa.

Luego están las barreras socioculturales. Por ejemplo, los empleados de más de 54 años no se sienten cómodos hablando sobre su salud mental en el trabajo, y casi la mitad de ellos no lo haría con sus jefes.

La encuesta también recoge que los horarios flexibles y el contacto con expertos en salud mental son dos buenas iniciativas para mejorar su estado emocional.

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