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Covid-19: la productividad aumentó con el teletrabajo, pero también la inseguridad

El cierre de empresas y los confinamientos en casa, lejos de perjudicar la productividad laboral, elevó el rendimiento medio de los profesionales, según expertos de mercado y especialistas en TIC. A medida que las empresas llevaron el 100% de su actividad a entornos remotos, los equipos de TI se vieron obligados a retrasar ciertas mejoras de su seguridad y otros proyectos destinados a generar nuevos ingresos, y centrarse en el masivo trabajo a distancia.

Un reciente estudio realizado en Estados Unidos sostiene que, a pesar del entorno de incertidumbre general, los responsables de las empresas observaron un considerable aumento de la productividad de sus empleados.   Como sostiene el estudio «Impacto en las TI del trabajo a distancia 2020” de la firma Wakefield Research, el 49% de los encuestados considera que la productividad de los empleados en sus empresas había aumentado en el periodo de pandemia, frente a un 16% que consideraba que ésta disminuyó.

Como resultado, casi el 60% considera que el trabajo en remoto aumentará algo, a partir de ahora (43%), o lo hará significativamente (17%), en los próximos meses, a la luz del importante aumento del rendimiento laboral.

No obstante, este auge del teletrabajo ha obligado a casi el 40% de las empresas encuestadas a retrasar las iniciativas generadoras de ingresos, durante un mes o más, para priorizar el trabajo en remoto y garantizar su operativa, y así evitar periodos de inactividad. Además, el 44% reconoce que ha sido necesario posponer las iniciativas de ciberseguridad, durante un mes o más, ya que sus trabajos estuvieron centrados en dar respuesta a la alta demanda de teletrabajo.

La mayoría de los encuestados cree que sus empresas están invirtiendo lo suficiente en ciberseguridad. Sin embargo, cuando se les pregunta concretamente sobre los pasos que sus organizaciones tomarán en los próximos meses, casi el 60% de los encuestados cree que aumentará los fondos destinados a la seguridad de sus datos y aplicaciones.

La creciente complejidad de los entornos digitales y los riesgos disruptivos de la pandemia obligan a los departamentos de TI en todo el mundo a considerar seriamente la automatización de sus prácticas de seguridad, desde el acceso en remoto hasta la implementación de parches.

Si bien los empleados todavía trabajan desde casa de forma regular, las empresas deben implementar identidades digitales sólidas, basadas en PKI, para todos los empleados, así como para dispositivos móviles, ya sean de propiedad de la empresa o BYOD. Hacerlo permite mantener protecciones más sólidas contra intrusiones y ataques de ingeniería social, sin obstaculizar la capacidad de los empleados para realizar su trabajo, según convienen los expertos.

La seguridad convencional sigue siendo un aspecto muy importante para los responsables de TIC, con el phishing y la conexión Wi-Fi no cifrada como sus principales preocupaciones. Además, el trabajo 100% remoto plantea mayor carga de trabajo para el área informática, particularmente en materia de seguridad.

La citada encuesta encontró que las empresas son más propensas a utilizar el nombre de usuario y la contraseña (65%) que la autenticación multifactor de token de hardware (50%), u otras herramientas de seguridad más modernas, como los certificados de identidad de usuario (56%) y la biometría (26%).